jueves, 20 de enero de 2011

Aterrizaje Mantequillero.

No he parado de comer.
Cada cosa que veo me recuerda con todos los sentidos lo bien que sabe, la mermelada, los chocolates, helados, olorosos quesos, vinos, tragos, helados mas chocolates, incluso cada sabor tiene un adjunto… comer un cabsha no es solo el acto de comprar el chocolate más rico que he probado nunca antes a $1 en el super o en el kiosko, si no todo lo que un cabsha representa en mi vida y todo el ritual que hay junto a él… reconocer el sonidito de su empaque, antes de cualquier mordisco… olerlo hasta que el deseo de morderlo sea incontenible … sin duda muy parecido a los buenos orgasmos…
De alguna mañanera mi reencuentro con Buenos Aires ha sido por la comida, Ravioles rellenos de periódico…, en medio de una cocina que no contenía sus palabras y las hacía brotar por sus paredes con letreritos que cuentan viejas historias, cenas raras incomestibles, las mismas galletas en el super del chino que me saluda y me dice.. “hola!! cuato tieeeepo” acompañadas de un quesito untable y una pequeña latita de picadillo de carne para Milonga mi damita inglesa.
Las callecitas de buenos aires tienen ese que se yo…  o quizás en mi vida tenga mas sentido… “los saborcitos de Buenos Aires” J

Arribando el vuelo Bogotá Buenos Aires y ver a la ciudad que me ha acogido por durante 1año y medio no pude evitar sentir una infinita sensación de agradecimiento, por una sana recuperación y por un sano desprendimiento, regresé a Buenos Aires y sentí que llegué a casa, llegué al lugar en el que inicié mi vida y que en medio de tantos altibajos es el lugar en el que medí mi capacidad de aguante y lucha, como no sentir éste lugar mi casa.
En la calle me preguntan viejas caras sorprendidas… “que hacés acá” con el movimiento vertical corto de un puñado de dedos que trata de entender algo que parece increíble, a este maravilloso gesto tan argentino y recibiendo cálidamente su saludo, sonrío.

No sé, me digo a mi misma, no tengo idea… solo sabía que tenía que regresar, a decir hola, a comer mucho, a ver a mi hermano, ver a mi gata a encontrarme con el pasado que para mi había sido tan lleno de luchas y duros aprendizajes, encontrarme con la razón que me ayudó a mantenerme en ese lugar por tanto tiempo…

Cada ser humano que se cruzó por mi vida, tan lleno de cariño y afecto sincero es la razón más importante de mi regreso, tenía que venir a ver a MI familia, no la que me dio la vida si no la que me escogió a mi, la que me recuerda, me quiere y me extraña, la que desea que esté feliz y que se alegra de verme feliz, la que siempre el abrazo se queda corto y donde se siente que  en la complejidad de los cuerpos siempre nos falta algo para decirnos cuanto nos queremos J

Cada persona bella y maravillosa llena de tantas atenciones y cariños desbordados de miradas abrazos y sonrisas…  Buenos Aires, según Sebas es para los que nos gusta ser masoquistas.

Observar  y aprender es la necesidad primera de éste viaje, reencontrarme  con la necesidad de estar en un lugar en que el entorno te lleva a pensar, caso contrario en mi estado al que suponía mas natural.
Hoy aprendí que hay que pensar, llevo mucho tiempo con la cabeza en superficies… justamente por el deseo continuo de no adquirir responsabilidades.
Mantenerme en la raya incluso hasta del intelecto J

Finalmente, llegó la rutina.

Ya hay necesidades y queda un mes por delante… 
A la vez la necesidad de tomar una decisión pronto, me quedo o me voy.
Hasta el momento Buenos Aires me ha tratado  “re biem”  mi salud  ha hecho una luz roja pero es tan bueno el sistema que hasta en eso me facilita la vida…
Vivo como quiero, hago lo que más disfruto.
Alguien me dijo que en mi decisión pensara en que si iba a vivir en Buenos Aires mejor que en Colombia que me quedara o de lo contrario regresarme… no será nada fácil, claramente sé a que se refiere.

Bogotá es un lugar maravilloso que me impulsa a crecer, Buenos Aires a vivir, hay tanto por hacer, hay tanto por descubrir, hay tanto tiempo porteño!

Bogotá no paras, sufres necesidad de todo, todo el tiempo, razón por la que te motivas a moverte más!, hay que demostrar para poder entrar… cosas que no comparto pero sé manejar… Bogotá no hay nada que me llame, aún cuando me deja la duda gracias a la gente que hace que mi estadía sea más llevadera… Buenos Aires, es casi la libertad de vivir como se quiere en donde se quiere y en el tiempo que se quiere… 
Pero en éste momento, sólo hay dos razones por la que me regresaría a Colombia.

1. Ninguna
2. Ninguna


En Buenos Aires me quedaría por algunas mejores razones…

1. Según mis sospechas maternales.
2. Economía y buen vivir
3. No tendría necesidades, sólo placeres...

Hoy un mes después desde Bogotá... con el corazón lleno completamente amada por alguien que me dio una chispa por que regresar, hoy soy tan feliz como nunca estuve antes, tan llena y enamorada que tengo sordera de sentirlo, feliz por el trabajo que quiero de la manera que quiero, con seres nuevos y con los ciclos que alguna vez fueron recorridos, hoy finalmente cerrados y los nuevos tan llenos de camino…
A ello concluyo que prefiero la felicidad al masoquismo. Hoy brindaré por eso.

1 comentario:

  1. Nada se puede comparar a tener los sentidos despiertos y atentos, finalmente son ellos los que nos permiten extrañar, identificar, palpitar y recordar un lugar. Es así como tu paladar atento te lleva y te trae constantemente por una vasta geografía que conecta dos extremos que te pertenecen, brindo por eso!

    Brindo también por obedecer a los instintos, sólo ellos nos hacen libres y vos sos fiel prueba de ello.

    Por último y siendo ya "el de irme", brindo por el Cabsha, no sólo por que es delicioso, sino por que lograste que muchas personas al saborear un Cabsha te invoquemos a vos.

    Cabsha y Catalina, se escribe con C, de Chin Chin y de ¡Chan!

    Chalú!!

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